miércoles, 25 de enero de 2012

Estaba desconcertada.

-Es imposible, estas cosas no suceden en el mundo real- me dije, pero mis ojos captaban una realidad distinta a lo que hasta entonces consideré "normal".
Nunca creí que esto me pasaría a mi, a mi... La que no cree en leyendas, y ahora está viviendo una.
Miré a mi alrededor y la ausencia de color me sorprendió, el cielo estaba encapotado, gris como nunca lo había visto, las hojas de los árboles tampoco conservaban su característico color verde, más bien parecía que se habían desteñido, que el mundo entero había perdido su color y con él, parte de su encanto. 
Me encontraba sola en aquel lugar, sin saber cómo había llegado ni como salir de ahí. 
Entonces, comencé a correr, desesperada sin saber a donde ir, pero por más que corría me encontraba siempre en el mismo lugar, la calle se hacía larga, y más larga a medida que la iba recorriendo, una calle recta, sin esquinas, con las mismas casas, los mismos árboles, y el mismo cielo gris. Cuando paré de correr la calle volvió a ser la que era en un principio. No entendía nada... ¿No había lógica en aquel lugar? Tendría que pensar una solución rápido si quería salir viva de ahí.

martes, 17 de enero de 2012

... Entonces decidí entrar.

Era una estancia oscura, con un gran ventanal que dejaba entrar la luz que desprendía la luna aquella noche.
Se vislumbraban estanterías enormes que cubrían las cuatro paredes de aquel sitio, llegaban al techo, un techo tan alto que no se veía el fin debido a la tenue luz que iluminaba el lugar. Recorrí toda la sala, había dos largas mesas de madera en el centro en las cuales se apilaban cientos de libros. Miré algunos títulos de aquellos ejemplares intentando encontrar lo que vine a buscar.
No sabía en aquel momento lo que me deparaba el destino esa misma noche...

martes, 10 de enero de 2012

¿Es hora de cambiar de vida?

¿Es ahora o nunca? ¿Debemos esperar a que llegue el momento oportuno? Pero... ¿Y si nunca llega? Preguntas, dudas... Inseguridad. 
Quizá no arriesgarnos a ser quienes queremos ser es un síntoma de madurez, pero ¿Somos menos responsables si perseguimos ese sueño que a tanta gente le parece descabellado? 
Una vez leí una reflexión que contestó esta pregunta: "El verdadero perdedor no es aquel que no gana, el verdadero perdedor es aquel que tiene tanto miedo de ganar que ni siquiera lo intenta" :)

lunes, 2 de enero de 2012

Empezar el año...

... Pedir deseos, ponerse nuevas metas o conseguir las que no obtuvimos el año pasado. Nuestras esperanzas se renuevan con el comienzo de un año nuevo, pero, ¿Es cuestión de una costumbre sin más que durante el año olvidamos? Espero que este año, 2012, sea diferente. Ese es mi objetivo :)